Legal Reset · Transacciones y Expansión
Due diligence legal: riesgos que revisar antes del cierre
Las malas transacciones rara vez se descubren el día de la firma. Se descubren meses después, y casi siempre tienen el mismo origen.
Respuesta directa
La due diligence legal revisa documentos y contingencias que pueden afectar una inversión o compraventa. Antes del cierre, relaciona estructura societaria, contratos, cumplimiento y disputas con la operación propuesta. Los hallazgos deben ayudar a decidir qué aclarar, corregir o negociar y qué condiciones requieren atención antes de asumir el compromiso.
Las malas transacciones rara vez se descubren el día de la firma. Se descubren meses después, cuando aparece una deuda que nadie declaró o un contrato que se cae porque cambió el dueño. Casi siempre, ese hallazgo tardío tiene el mismo origen: un due diligence legal que no se hizo o se hizo por encima.
Lo que no aparece en el estado financiero
Los números muestran lo que la empresa registró. No muestran el juicio laboral que todavía no llegó a sentencia, la cláusula que obliga a renegociar con un proveedor clave si cambia el control, ni la licencia que no es transferible. Ese tipo de pasivo solo se ve revisando la estructura legal, y por eso el due diligence legal no es una formalidad del cierre.
Dónde suelen esconderse
Hay lugares donde estos pasivos aparecen con más frecuencia:
- Contratos con cláusulas de cambio de control.
- Obligaciones laborales acumuladas.
- Permisos regulatorios vencidos.
- Actas societarias que no respaldan decisiones ya ejecutadas.
Ninguno de esos puntos sale en una conversación de negociación; salen cuando alguien los busca.
El momento lo cambia todo
Descubrir un pasivo antes de cerrar es una carta de negociación: ajustas precio, pides garantías o te retiras. Descubrirlo después es simplemente una deuda que ahora es tuya. Esa es toda la diferencia, y depende de cuándo se hace el due diligence.
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